De startup a scaleup: las cinco etapas para construir una empresa de alto crecimiento
Convertirse en una scaleup no ocurre por casualidad. Detrás de cada empresa tecnológica que consigue crecer a nivel internacional existe un proceso de evolución en el que cambian las prioridades, las necesidades de financiación, el equipo y la forma de gestionar el negocio.
Cada año nacen miles de startups, pero solo una pequeña parte consigue superar las primeras fases y convertirse en compañías capaces de escalar de forma sostenible.
En Al Andalus Innovation Venture convivimos cada edición con proyectos que se encuentran en momentos muy distintos de ese recorrido: desde startups que buscan su primera inversión hasta scaleups que ya operan en varios mercados internacionales. Comprender ese camino resulta fundamental para cualquier emprendedor que aspire a construir una empresa de alto crecimiento.
Etapa 1. Validar el problema antes que el producto
Toda startup nace con una idea, pero pocas sobreviven si no resuelven un problema real.
En esta primera fase el objetivo no es desarrollar el producto perfecto, sino comprobar que existe un mercado dispuesto a pagar por la solución.
Los emprendedores deben centrarse en:
- validar el problema;
- hablar con potenciales clientes;
- lanzar un MVP (Producto Mínimo Viable);
- recoger feedback constante;
- iterar rápidamente.
Es habitual que esta etapa se financie mediante recursos propios, business angels o ayudas públicas dirigidas al emprendimiento.
Como explicábamos en nuestro artículo sobre qué buscan realmente los fondos de venture capital en una startup, ningún inversor apuesta únicamente por una buena idea. Lo que realmente genera confianza es demostrar que existe una necesidad real en el mercado.
Etapa 2. Encontrar el product-market fit
El siguiente gran reto consiste en alcanzar el conocido product-market fit.
En este punto la startup ya no solo tiene usuarios interesados, sino clientes que utilizan el producto, repiten y están dispuestos a recomendarlo.
Algunos indicadores de que una empresa ha llegado a esta fase son:
- crecimiento orgánico;
- aumento de la retención de clientes;
- ingresos recurrentes;
- mejora continua del producto;
- primeras métricas sólidas de negocio.
Es también el momento en el que muchos fondos especializados en pre-seed o seed comienzan a fijarse en la compañía.
Etapa 3. Construir una empresa, no solo un producto
Muchas startups fracasan precisamente aquí.
Hasta ese momento el crecimiento suele depender directamente de los fundadores.
Pero cuando el equipo comienza a ampliarse, la empresa necesita procesos, estructura y capacidad de ejecución.
La prioridad deja de ser únicamente innovar para empezar también a construir una organización capaz de crecer.
Aspectos como:
- contratación de talento;
- cultura empresarial;
- procesos internos;
- infraestructura tecnológica;
- ciberseguridad;
- gestión financiera;
pasan a convertirse en elementos estratégicos.
Etapa 4. Escalar el modelo de negocio
Es aquí donde una startup comienza realmente a transformarse en una scaleup.
El producto ya funciona.
El modelo de negocio está validado.
Ahora el objetivo consiste en crecer manteniendo la eficiencia.
En esta fase aparecen nuevos desafíos:
- internacionalización;
- apertura de nuevos mercados;
- contratación de perfiles especializados;
- captación de rondas Series A o Series B;
- optimización de procesos;
- expansión comercial.
La capacidad para escalar sin perder calidad suele convertirse en uno de los factores que más valoran los inversores.
No es casualidad que muchos de los fondos presentes en Al Andalus Innovation Venture, como Plus Partners, Indico Capital Partners, Armilar, Fundalogy, Wayra, Ship2B Ventures o Faraday Venture Partners, centren gran parte de su actividad precisamente en este tipo de compañías.
Etapa 5. Convertirse en una compañía global
La última etapa consiste en dejar de pensar como una startup y empezar a actuar como una empresa internacional.
Las scaleups de éxito ya no compiten únicamente en su mercado local.
Buscan crecer en distintos países, atraer talento global y acceder a nuevas fuentes de financiación.
En este punto cobran especial importancia aspectos como:
- gobierno corporativo;
- internacionalización;
- adquisiciones;
- alianzas estratégicas;
- innovación continua;
- preparación para una posible salida a bolsa o adquisición.
Como analizábamos en nuestro artículo sobre BME Scaleup y BME Growth, cada vez existen más mecanismos que permiten a las empresas acceder a financiación sin depender exclusivamente del venture capital.
¿Qué diferencia realmente a una scaleup?
Aunque muchas veces ambos términos se utilizan como sinónimos, startup y scaleup no significan lo mismo.
Una startup busca validar un modelo de negocio.
Una scaleup ya ha demostrado que ese modelo funciona y centra todos sus esfuerzos en crecer de forma sostenible.
No se trata únicamente de facturar más.
También implica:
- disponer de procesos sólidos;
- atraer talento especializado;
- acceder a financiación más sofisticada;
- expandirse internacionalmente;
- mantener la innovación mientras aumenta el tamaño de la organización.
El papel de Al Andalus Innovation Venture
Precisamente uno de los grandes objetivos de Al Andalus Innovation Venture es facilitar ese salto entre una etapa y otra.
El evento conecta cada año a emprendedores con algunos de los principales fondos de inversión nacionales e internacionales, business angels, corporaciones y agentes del ecosistema para acelerar el crecimiento de compañías innovadoras.
La presencia de inversores como Enrique Linares (Plus Partners), Javier de Pro (Fundalogy), Stephan de Moraes (Indico Capital Partners), Paloma Castellano (Wayra) o Ramón Blanco (Bewater Funds) refleja la importancia que tiene acompañar a las startups no solo en sus primeras rondas, sino también durante todo su proceso de escalado.
Porque construir una gran empresa no depende únicamente de una buena idea.
Depende de contar con el conocimiento, el capital y las conexiones adecuadas en cada etapa del crecimiento.
¿En qué fase se encuentra tu startup?
Cada empresa avanza a un ritmo diferente, pero todas terminan enfrentándose a preguntas similares:
- ¿Has validado realmente el problema que quieres resolver?
- ¿Tu producto ha alcanzado el product-market fit?
- ¿Tu organización está preparada para crecer?
- ¿Qué tipo de inversor necesitas en este momento?
- ¿Estás construyendo una startup… o las bases de una futura scaleup?
Entender estas cinco etapas no garantiza el éxito.
Pero sí ayuda a tomar mejores decisiones en el momento adecuado y aumentar las posibilidades de construir una compañía capaz de competir a nivel internacional.
