Sevilla se consolida como polo empresarial de la transición energética
Cuando una multinacional decide instalar una sede corporativa, un grupo internacional adquiere una empresa local o un fondo de inversión apuesta por una startup tecnológica, rara vez se trata de hechos aislados. En Sevilla, todas esas circunstancias están coincidiendo en torno a un mismo sector: la energía. En pocos años, la ciudad ha reforzado su posición como uno de los principales ecosistemas españoles para el desarrollo de soluciones vinculadas a la transición energética, combinando innovación, ingeniería, industria e inversión.
La decisión de Moeve de establecer una de sus sedes corporativas en Sevilla dentro del complejo de edificios erigido en la antigua fábrica de tabacos, y el traslado de la sede global de Cox a los antiguos tinglados portuarios del Muelle de Tablada, en el nuevo distrito urbano de la ciudad, son dos de los ejemplos más visibles de esa evolución. Ambas compañías han apostado por la ciudad para reforzar su crecimiento en un momento en el que el sector energético afronta algunos de los mayores retos de las próximas décadas, desde la descarbonización hasta la electrificación de la economía.

El presidente de Cox, Enrique Riquelme, junto al presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Rafael Carmona; el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; y el consejero de Industria y Energía de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela, al anunciar la creación de la nueva sede corporativa de Cox en el área del nuevo distrito urbano portuario de la ciudad.
A esa apuesta se suma el interés de grandes grupos internacionales por empresas nacidas en Sevilla. La adquisición de Eks Energy por parte del grupo japonés Hitachi confirma el valor tecnológico alcanzado por una compañía especializada en electrónica de potencia para energías renovables y sitúa el foco sobre un tejido empresarial que combina conocimiento, capacidad de innovación y proyección internacional.
Un ejemplo de evolución y crecimiento es el de la empresa sevillana Elmya, fundada hace 60 años, que ha registrado una cifra de negocio anual récord de 180 millones de euros, y está enfocando sus desarrollos futuros a las redes de alta tensión en Europa, a la construcción de proyectos fotovoltaicos en Estados Unidos, y a los centros de datos en España.
Un ecosistema que combina tecnología, industria e innovación
Sevilla reúne un amplio grupo de compañías que desarrollan soluciones para transformar el modelo energético. Empresas como Isotrol, adquirida por Tikehau Capital al ser un referente internacional en software para la gestión de plantas de energías renovables; Ingelectus, especializada en ingeniería energética; Hesstec, centrada en sistemas de almacenamiento y redes inteligentes; Solum, creadora de pavimentos fotovoltaicos transitables; Build to Zero, dedicada a la descarbonización de edificios; Rpow, especializada en ingeniería y tecnologías de almacenamiento energético de larga duración e integración de energías renovables; o Bluesolar, centrada en el desarrollo e implantación de soluciones fotovoltaicas para autoconsumo y eficiencia energética, representan la amplia gama de empresas que exportan innovación desde Sevilla.
Hay que destacar como empresa emergente a EVO, que ha creado un vehículo que funciona propulsado con hidrógeno y sirve para mover grandes cargas de contenedores en los entornos portuarios. Además, está innovando para el desarrollo de autobuses urbanos e interurbanos impulsados por hidrógeno, y tiene el apoyo de la Comisión Europea por la calidad de sus soluciones tecnológicas.
La innovación también llega de la mano de grandes compañías. Endesa impulsa eCitySevilla, iniciativa de colaboración público-privada que está convirtiendo a Sevilla TechPark en laboratorio urbano para ensayar soluciones de descarbonización, redes inteligentes y una plataforma digital de datos que permitirá gestionar de forma integrada la energía, la movilidad, los edificios y otros servicios urbanos.
Ese ecosistema incluye una importante capacidad industrial. La planta de GRI Towers, ubicada en el área portuaria, fabrica torres eólicas marinas que se exportan a proyectos de todo el mundo.
La capacidad de Sevilla para atraer empresas e inversiones encuentra también apoyo en las políticas municipales orientadas a fortalecer sectores estratégicos para la economía local. El Ayuntamiento de Sevilla trabaja para favorecer un entorno competitivo que facilite la implantación de nuevas compañías y contribuya a consolidar un tejido económico cada vez más especializado en actividades de alto valor añadido.
Un sector que mira al futuro
El dinamismo no se limita a las tecnologías ya consolidadas. La reciente inversión de BeAble Capital en la spin-off Smart Fusion Energy, que desarrolla un reactor experimental de fusión de plasma mediante tecnología tokamak, el único en España, demuestra que la ciudad también participa en algunas de las líneas de investigación con mayor potencial para transformar la producción energética en las próximas décadas.
El creciente protagonismo de Sevilla también se refleja en su capacidad para acoger encuentros de referencia del sector. El próximo 30 de septiembre, la ciudad será la sede de la III Cumbre de Comunidades Energéticas, organizada por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) en colaboración con la Agencia Andaluza de la Energía.
