¿Qué es una ronda Seed, Serie A o Serie B? Guía para entender la financiación de startups

Julia Escudero

Levantar una ronda de inversión es uno de los grandes hitos para cualquier startup. Sin embargo, términos como Pre-Seed, Seed, Serie A o Serie B siguen generando dudas entre muchos emprendedores que comienzan a desarrollar sus proyectos.

Cada fase responde a un momento diferente del crecimiento de una empresa y supone la entrada de perfiles de inversores con objetivos, expectativas y criterios distintos.

Comprender cómo funciona cada una de estas etapas permite no solo preparar mejor una ronda, sino también identificar qué tipo de financiación necesita una startup en función de su grado de madurez.

La financiación evoluciona junto a la empresa

Una startup no necesita el mismo capital cuando solo tiene una idea que cuando ya factura millones de euros y opera en varios países.

Por ello, el ecosistema de inversión ha desarrollado distintas fases de financiación adaptadas a la evolución de las compañías.

Cada ronda tiene un objetivo concreto y suele estar asociada a determinados hitos empresariales.

Pre-Seed: convertir una idea en un proyecto

La Pre-Seed es la primera etapa de financiación.

En muchos casos el dinero procede de los propios fundadores (bootstrapping), familiares, amigos o pequeños business angels.

El objetivo principal suele ser:

  • desarrollar un primer prototipo (MVP);
  • validar el problema que resuelve la startup;
  • formar el equipo fundador;
  • comenzar las primeras pruebas con clientes.

En esta fase los inversores invierten principalmente en el equipo, más que en los resultados financieros.

Seed: validar el modelo de negocio

Cuando la startup demuestra que existe mercado para su producto llega normalmente la ronda Seed.

Es una de las fases más importantes porque permite transformar un proyecto prometedor en una empresa preparada para crecer.

El capital suele destinarse a:

  • mejorar el producto;
  • contratar talento;
  • aumentar las ventas;
  • validar el modelo de ingresos;
  • acelerar la adquisición de clientes.

En este punto aparecen fondos especializados en fases tempranas como Plus Partners, liderado por Enrique Linares, uno de los ponentes confirmados de Al Andalus Innovation Venture 2026, además de numerosos business angels y vehículos especializados.

Serie A: llega el momento de escalar

La Serie A marca el paso de startup a empresa en crecimiento.

El modelo ya está validado y los inversores buscan compañías capaces de multiplicar rápidamente su tamaño.

Durante esta fase el capital suele destinarse a:

  • expansión nacional e internacional;
  • crecimiento del equipo;
  • inversión en tecnología;
  • fortalecimiento del área comercial;
  • desarrollo de nuevos productos.

Aquí los fondos comienzan a analizar métricas mucho más exigentes como:

  • crecimiento mensual;
  • ingresos recurrentes;
  • CAC (Coste de Adquisición de Cliente);
  • LTV (Valor del Cliente);
  • churn;
  • margen bruto.

Ya no basta con tener una buena idea.

La empresa debe demostrar capacidad real para escalar.

Serie B: acelerar el crecimiento

Una vez consolidado el modelo de negocio llega la Serie B.

En esta etapa las compañías suelen operar en varios mercados y necesitan grandes cantidades de capital para acelerar su crecimiento.

Las inversiones se destinan habitualmente a:

  • expansión internacional;
  • adquisiciones;
  • automatización;
  • apertura de nuevas líneas de negocio;
  • consolidación de la marca.

En esta fase participan fondos de mayor tamaño capaces de invertir varios millones de euros por operación.

Serie C y posteriores

Las rondas Serie C, Serie D o superiores suelen estar reservadas para empresas muy consolidadas.

Su objetivo ya no es validar el negocio, sino convertirse en líderes internacionales.

Muchas de estas compañías preparan posteriormente:

  • una salida a bolsa;
  • una adquisición estratégica;
  • una operación de crecimiento internacional.

No todas las startups siguen el mismo camino

Aunque estas fases son las más habituales, no existe un único modelo de crecimiento.

Muchas startups combinan diferentes fuentes de financiación como:

  • venture capital;
  • business angels;
  • ENISA;
  • financiación bancaria;
  • venture debt;
  • subvenciones públicas;
  • corporate venture capital.

Elegir una u otra dependerá del sector, la estrategia y el momento de la empresa.

¿Qué buscan realmente los inversores?

Una de las preguntas más frecuentes entre los emprendedores es qué valoran los fondos antes de invertir.

Aunque cada inversor tiene su propia tesis de inversión, existen algunos aspectos comunes:

  • un mercado suficientemente grande;
  • un equipo sólido y complementario;
  • capacidad de ejecución;
  • ventaja competitiva;
  • escalabilidad;
  • tracción demostrable;
  • visión internacional.

En las primeras fases pesa más el potencial del equipo.

Conforme la empresa crece, cobran mayor importancia las métricas financieras y la capacidad de generar beneficios sostenibles.

Mucho más que levantar capital

Conseguir financiación no debe entenderse únicamente como una forma de obtener recursos económicos.

La entrada de un fondo o de un business angel suele aportar también:

  • experiencia empresarial;
  • contactos estratégicos;
  • acceso a clientes;
  • apoyo en internacionalización;
  • ayuda en futuras rondas.

Elegir al inversor adecuado puede ser tan importante como el importe de la inversión.

Un debate permanente en Al Andalus Innovation Venture

La financiación continúa siendo uno de los grandes retos para startups y scaleups.

Por ello, Al Andalus Innovation Venture reúne cada año a algunos de los principales fondos de inversión, business angels, corporaciones e instituciones del sur de Europa para analizar cómo evoluciona el mercado del venture capital y cuáles serán las próximas tendencias de inversión.

Comprender cómo funcionan las rondas de financiación es el primer paso para construir empresas capaces de crecer de forma sostenible y competir en mercados internacionales.