FetaLife Technologies, la primera incubadora líquida de Europa para bebés prematuros ultraextremos
FetaLife Technologies es una spin-off del Hospital Sant Joan de Déu, el Hospital Clínic de Barcelona y la Universitat de Barcelona que desarrolla la primera incubadora líquida de Europa para bebés prematuros ultraextremos (22-26 semanas), un dispositivo médico que recrea el entorno uterino para aumentar la supervivencia y reducir las secuelas graves de la prematuridad extrema.
El equipo fundador combina experiencia en emprendimiento, innovación y desarrollo de dispositivos médicos. Elisenda Bonet (CEO) aporta experiencia liderando el desarrollo de productos médicos a partir de necesidades clínicas; la Dra. Elisenda Eixarch (CMO) lidera la investigación traslacional; y el Dr. Eduard Gratacós (CSO), referente internacional en cirugía fetal, dirige la estrategia científica.
La compañía es una de las finalistas deAl Andalus Innovation Venture, el foro de referencia en scaleups, inversión e innovación abierta de Andalucía, que se celebrará los días 22 y 23 de septiembre de 2026 en el Pabellón de la Navegación de Sevilla.
¿Cómo fue el origen de la empresa?
Tras más de seis años de investigación en BCNatal (Hospital Clínic y Hospital Sant Joan de Déu Barcelona), uno de los grupos referentes en medicina fetal, se desarrolló y validó un MVP de incubadora líquida en modelos preclínicos. Este hito dio lugar a fetaLife Technologies para impulsar el desarrollo industrial, regulatorio y clínico de la tecnología hasta su llegada al mercado.
¿Podéis explicarnos brevemente vuestro modelo de negocio?
Nuestro modelo de negocio es B2B y se dirige inicialmente a hospitales con UCIN de nivel III y sistemas de salud. Generaremos ingresos mediante la venta de la incubadora líquida, consumibles por paciente, servicios de mantenimiento y formación, licencias del software de monitorización y acuerdos con empresas MedTech para acelerar su comercialización internacional.
¿Cuál es la mayor dificultad que os habéis encontrado en vuestra andadura?
El mayor reto ha sido integrar disciplinas muy diferentes —medicina, ingeniería, biología— para resolver problemas sin precedentes. Nuestro principal desafío no ha sido tecnológico, sino construir un lenguaje común y un equipo capaces de transformar la visión científica en una tecnología viable.
¿Cuál es vuestro objetivo como empresa de cara al público y a la sociedad?
Nuestro objetivo es transformar el tratamiento de la prematuridad ultraextrema (22-26 semanas), aumentando la supervivencia del 30 % al 90 % y reduciendo las secuelas graves del 95 % al 52 %. Además, reducimos el coste por tratamiento hasta un 70 % y facilitamos la integración de la tecnología en las UCIN y los sistemas públicos de salud.
¿Qué esperáis obtener en Al-Andalus Innovation Venture?
Esperamos conectar con inversores y socios estratégicos que compartan nuestra visión y puedan acompañarnos en la ronda actual y futuras rondas de financiación. Además, queremos aumentar la visibilidad de fetaLife, generar nuevas colaboraciones y fortalecer nuestra presencia en el ecosistema nacional de innovación y salud.
¿Cuál es vuestra trayectoria de financiación?
Hasta la fecha hemos captado 2 M€ de financiación pública competitiva y 1,6 M€ de inversión privada, con 1 M€ adicional previsto para octubre. Actualmente mantenemos abierta una ronda de 4-6 M€ para completar el desarrollo industrial, regulatorio y preclínico de la tecnología hasta el primer estudio en humanos.
En cuanto a la facturación al cierre de 2025 fue de 40.000 € y estimamos cerrar 2026 con 80.000 €, procedentes de la prestación de servicios. Nuestra estrategia contempla la primera comercialización en 2028 con un producto complementario de monitorización y el lanzamiento de la incubadora líquida tras completar su desarrollo clínico y regulatorio.
