BioCircular Fiber levantará la primera planta para industrializar el cáñamo en España

Julia Escudero

BioCircular Fiber ha puesto en marcha la primera planta industrial de fibra de cáñamo de España, concretamente en Sevilla. La startup transforma cáñamo local en fibra textil compatible con el algodón, más cañamiza para construcción y cama animal. España importa hoy casi toda su fibra, pero BioCircular Fiber la sustituye por suministro local, trazable y listo para el DPP. Su mercado son fabricantes textiles y de mobiliario europeos.

La compañía ha sido fundada por Maziar Nodehi, CEO, Forbes 30 Under 30, Carlos Agudelo, CTO, ingeniero doctorado, ha construido dos plantas de cáñamo, y Peter Olofsson, CFO, con más de 25 años en finanzas corporativas, Esaú Rodríguez, COO, y Saeid Esmailzadeh, Asesor Estratégico.

La compañía es una de las finalistas deAl Andalus Innovation Venture, el foro de referencia en scaleups, inversión e innovación abierta de Andalucía que se celebrará los días 22 y 23 de septiembre de 2026 en el Pabellón de la Navegación de Sevilla.

¿Cómo fue el origen de la empresa?

En 2023 vimos una ventana estrecha: el Pasaporte Digital de Producto de la UE estaba en camino y la capacidad española de cáñamo textil era cero, en un país que fue uno de los mayores productores del mundo. Maziar arrancó la empresa con capital propio, los compradores firmaron antes de procesar una sola tonelada, y reunimos un equipo que llevó años encontrar.

¿Podéis explicarnos brevemente vuestro modelo de negocio?

Venta B2B de fibra de cáñamo procesada a fabricantes textiles y de mobiliario europeos, más cañamiza a empresas de cama animal y construcción. Venta directa mediante demanda contratada: 7 cartas de intención firmadas cubren más de dos años de producción. Materia prima asegurada con cuatro asociaciones agrarias andaluzas. Objetivo: margen EBITDA del 44% a plena capacidad.

¿Cuál es la mayor dificultad que os habéis encontrado en vuestra andadura?

Financiar infraestructura industrial pionera siendo pre-ingresos. El capital riesgo busca software, los bancos historial, las subvenciones pagan tarde. Construimos una estructura mixta: ronda de 14M€ vía préstamo participativo convertible, hoy cerca del 80% en conversaciones avanzadas.

¿Cuál es vuestro objetivo como empresa de cara al público y a la sociedad?

Tres impactos medibles en Andalucía. Agua: la transición del algodón al cáñamo ahorra el equivalente al consumo doméstico anual de 60.000 ciudadanos, en una de las regiones con mayor estrés hídrico de Europa. Clima: a pleno rendimiento, el proyecto capturará unas 26.000 toneladas de CO2 al año. Economía rural: empleo industrial todo el año e ingresos predecibles para agricultores.

¿Qué esperáis obtener en Al-Andalus Innovation Venture?

Tres objetivos concretos. Inversión: cerrar conversaciones para el último tramo de nuestra ronda de 14M€ con inversores que entienden proyectos industriales. Ecosistema: profundizar relaciones con ICEX, Banco Santander y la red de mentores de Endeavor. Visibilidad ante socios industriales y futuros clientes, en casa: pitchearemos a veinte minutos de nuestra planta en el Polígono La Isla.

¿Cuál es vuestra trayectoria de financiación?

Hemos utilizado capital propio de fundadores, sin rondas previas. Ahora nos encontramos con ronda abierta de 14M€, préstamo participativo convertible, y cerca del 80% en conversaciones avanzadas, incluyendo capital institucional español respaldado por financiación pública. La destinaremos a: ~6,8M€ CapEx, ~4,5M€ operaciones hasta el arranque, ~2,7M€ costes financieros y colchón de caja.